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Folclore

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Anécdotas

Los de Casabermeja somos borricos

Los Casabermejinos nos autollamamos como “borricos”, desde que un Alcalde de la localidad, no se sabe quién, ni cuando, solo se sabe el hecho, de que se estaba construyendo un abrevadero, que tal vez fuese el de la Fuente de Abajo, cuando entró en conversación el dilema, si el pilar era muy alto o bajo para las bestias, así que el Alcalde se acercó al pilar, comprobó la altura, y dijo “si alcanzo yo, alcanzan los borricos”. Y desde aquel momento los de Casabermeja nos bautizamos como borricos.

La Mimbre

En la noche de San Juan, cuando entra el auspicio de verano, en Casabermeja se celebraba un rito de origen pagano, “La Mimbre”. Pasar a los niños quebrados recién nacidos por la Mimbre, es una costumbre ancestral en Casabermeja por la que se curan los bebes con quebracia.

La mimbre es un arbusto, que se cría cerca de los ríos, sus ramas jóvenes son elásticas, tipo junco. Entonces, elegida una rama de la mimbre, se raja longitudinalmente por la mitad sin romperla, para poder abrirle un hueco por donde poder pasar al bebé repetidamente.
 

El acto lo realizan tres Juanes y tres María vírgenes, de la siguiente manera:

María toma al bebé y pasándolo por la mimbre, lo entrega a un Juan diciendo:

“San Juan , por la virtud que tu tienes
y la que Dios te dará,
“quebrao” te lo entrego,
sano me los darás.”
Toma el bebé Juan, y lo entrega a otra María, pasándolo por la mimbre diciendo:
“María, por la virtud que tu tienes
y la que Dios te dará,
“quebrao” te lo entrego,
sano me los darás.”

Y el bebé es tomado nuevamente por María, que se lo entrega a una segunda María, repitiéndose el acto, así al final el bebé pasa por la Mimbre hasta seis veces, tres por las Marías y tres por los Juanes.

Finalizado este acto, los Juanes unen la rama rajada con barro y la lían con cinta, para que con el tiempo se vaya uniendo la raja, al mismo tiempo que va sanando el niño.
 

María García Romero

En San Marcos se ata al diablo

Es tradición en Casabermeja que en la festividad de San Marcos, cuando comienza la primavera y el buen tiempo, que los vecinos salgan a comer al campo, principalmente a la finca de Casa de Arias donde se aglutina la mayor parte de los vecinos. Después de comer se suele ir a “atar al diablo” que consiste en anudar el trigo ya espigado en esta fecha, costumbre que viene haciéndose desde antaño para protegerse de los males del diablo, y es cuando las parejas de novios se pierden para intentar desatar otras cosas entre los trigos.